lunes, 8 de septiembre de 2008

Con el ejemplo y no con la palabra

Hace unos meses veo que hay intención de hacer cambios en la forma que jugamos el ersof... regular la potencia de las réplicas, evitar consumir alcohol y moderar el lenguaje en las partidas.

Pero de qué sirve hablar, enviar muchos correos a unos pocos y tomar una decisión sobre hacer tal o cual cambio... si al final los mismos que participan en ese proceso se resiten a ejecutar los cambios?

Se habló de potencias, yo no espero... mis replicas están ajustadas a lo que se propuso. Se habló de la cerveza... ayer lleve jugo y me reia de ver a los defensores del decoro con su lata en la mano y hablando como siempre.

No se cambia con palabras, se cambia con hechos.

1 comentario:

Aníbal Moscoso dijo...

A mi no me gusta la cerveza, no me pasa haaag!

Sin embargo, yo no veo mal que se tomen unas latas, el problema es que desgraciadamente hay varios a quienes les gusta emborracharse o empilarse, y no tienen freno. y lo peor es que lo toman como una cosa sexy llena de gracia.