…Puta… que fuerte… me acabo de encontrar con una Cliente/Amiga, que hace algunos meses su esposo fino aquí a llorar sus penas… tuvo cáncer al seno.
La verdad, yo se por él que le han extirpado un seno, la he vuelto a ver luego de muchos meses y pues… es la mitad de lo que era…
Agradezco a dios (Alá, Yahvé o como lo quieran llamar), que con ella si tenemos un tema de conversación propio de lo que ambos hacemos, ya que sino hubiéramos tenido que caer en un “silencio incómodo”, pues obviamente por tino, no le podía preguntar sobre la operación (o como me dijo su esposo… MUTILACIÓN), o sobre las quimios, ni tampoco iba a estar simplemente mirándola y hablando cualquier tontería fingiendo que no le había pasado nada…
La verdad, me contaba sobre su actual proyecto, y me alegró muchísimo ver que tenía cosas en que mantener “entretenida” la mente como para “dejar de lado” por un momento su enfermedad…
La vida continua, no todo momento malo tiene porqué convertirse en un silencio incómodo, siempre habrá momentos para deprimirse, habrá gente con quien poder llorar las penas, pero sobre todo, sabes que habrá gente que estará ahí para decirte que está contento de que todo mejore y pues, hacerte ver que no todo es ese momento malo que pasaste, que hay más por qué seguir adelante, y no solo eso, sino que también este silencio incómodo te enseña a veces que tienes que aprender de aquellos que están teniendo un “problema” mayor que los tuyos y que siguen dándole hacia delante, que puedes aprender de la fuerza que ellos demuestran.
